jueves, 26 de julio de 2012

Draghi detona un rally global. ¿Hasta cuándo durará la dicha?


El mensaje de Mario Draghi en la conferencia de Londres de hoy detonó un fabuloso rally en los mercados globales. Sin embargo, de ella es difícil inferir que vaya a tomar medidas concretas en el muy corto plazo para aliviar los mercados de deuda de España e Italia, como sugieren varios reportes publicados hoy en algunos medios. 


Desde luego que sigue resultando improbable que el BCE compre deuda soberana de la periferia. No lo ha hecho en días anteriores, con el mercado de España prácticamente ahorcado, ni lo hará en estos días, menos ahora que gracias a sus palabras, se ha deprimido con fuerza y ha dado un balón de oxígeno a España e Italia.  Si acaso, se haría a través de algún fondo de rescate, pero para eso tendría que solicitarlo expresamente un país (otro estigma) y con las condiciones que imponga Bruselas.


Se habla de que el BCE podría anunciar otro programa de refinanciamiento de liquidez de largo plazo. Pero lo dudamos: a través de sus dos programas, el BCE ha inyectado medio billón de euros y como él mismo dijo en la conferencia, “ya han tenido cuidado con ese problema”.

Respecto de otorgar una licencia bancaria al fondo de rescate permanente, nada dijo. Y como ya advertimos en una nota ayer, ése es un asunto que llevará tiempo, y que no está en manos, exclusivamente, del BCE. De hecho, el fondo permanente todavía no opera y estará congelado, al menos, hasta el 12 de septiembre, cuando el Tribunal Constitucional alemán determine si viola la soberanía nacional germana o no.

Por tanto, no esperen mucho del BCE en la reunión de la semana que viene. Quizás, como mucho, otorgue otra reducción de 25 pbs en su tasa de referencia para llevarla a 0.5%, pero su impacto en el mercado será mínimo. Más optimistas somos con lo que pueda conceder la Fed, pero del BCE de momento habrá que conformarse con las palabras de Draghi, pero con poca acción.

De ser así, este rally podría prolongarse, si las cosas van bien, hasta el miércoles, si es que Bernanke no defrauda y toma alguna medida adicional de estímulo monetario (mucho depende de cómo venga mañana la lectura avanzada para el PIB del segundo trimestre). Pero más allá del miércoles, difícil es garantizarlo si el BCE se queda de nuevo debajo de las expectativas del mercado. Aquí van algunas cuestiones clave que Draghi comentó en su conferencia.

I. La eurozona es más fuerte de lo que la gente reconoce. La región tiene un déficil y un nivel de deuda menor que  EU o Japón.

II. Los progresos han sido extraordinarios en los últimos seis meses, y para mejor. A nivel nacional tomando el control de déficit y adoptando medidas estructurales, tanto en países que están asociados a programas de ayuda europeos (Portugal e Irlanda) como otros que no (España e Italia). Hay que recalcar que Draghi no mencionó a Grecia, lo que aumenta esa percepción de que el país heleno cada vez está más abandonado a su suerte.

A nivel supranacional también ha habido progresos, y buena muestra es el éxito de la última cumbre europea donde se reconoció por primera vez, y por los 27 países de la Unión Europa, que la solución a esta crisis es “más Europa” y no “menos Europa”, una Europa basada en cuatro pilares: unión fiscal, unión bancaria, unión financiera y unión económica

Esto implica que en el futuro se va a ejercer una mayor soberanía supranacional con reglas fiscales comunes, y con un supervisor único para toda la eurozona. Buena muestra del compromiso con más Europa es que  la Comisión Europea presentará su propuesta de un supervisor único en septiembre.  

III. Sobre la fragilidad del euro, Draghi advirtió que se ha invertido una gran cantidad de capital político en el euro y que, por consiguiente, el euro es irreversible.

IV. “El BCE está listo para hacer lo que sea necesario para preservar el euro y créanme: será suficiente”. Esa frase es la que ha disparado el rally en los mercados globales. Sin embargo, de ella no se infiere que esté dispuesto a comprar deuda soberana de España e Italia en el mercado secundario, al menos en el muy corto plazo (y menos tras el rally de hoy).  

Draghi se refiere a la hora de hablar de este asunto a “desafíos en el corto plazo” asociados a la “fragmentación financiera”, entendida como la tendencia de los inversionistas a retornar a los mercados locales.

El principal desafío que menciona es que “el mercado interbancario no está funcionando”, ni a nivel nacional ni entre países. Draghi enumera varios factores que pueden estar haciendo que el mercado falle, y recalca lo siguiente.

Uno, que parte de ese desafío fue solventado con las Operaciones de Refinanciamiento de Largo Plazo (LTRO por sus siglas en inglés), que mitigó el riesgo de liquidez de contraparte. Dos, que respecto al riesgo de capital de contraparte, el BCE no puede hacer nada (para eso ya está Basilea III). Y tres, menciona un factor que no es inherente al riesgo de contraparte, que es el premio que los inversionistas exigen sobre la deuda soberana de los estados. Ése, según Draghi, también entra bajo el mandato del BCE en tanto “que daña el funcionamiento de los canales de transmisión de la política monetaria”.

Sin embargo, no dice nada de cómo puede resolver ese escollo, cuya solución al menos temporal sería mediante la compra de deuda soberana en el mercado secundario. Sino que concluye que el BCE tiene que lidiar con esa “fragmentación financiera”  haciendo frente a esos temas.

IV. Respecto al plan de supervisión común para la eurozona, Dragui establece un plan en el que primero, se establecerá un “sistema de supervisión”, luego un fondo de compensación financiado por el sector bancario en un principio y finalmente un depósito de garantía de seguros, los cuales ya existen a nivel nacional y varios de ellos con los recursos al completo. El objetivo final es romper el vínculo entre el sistema bancario y la deuda soberana.  

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